Entrevista inédita a Horacio Guarany

La noticia del fallecimiento recorrió las redacciones en pocas horas. Horacio Guarany murió un viernes en Luján, a una edad avanzada, y el nombre volvió a las radios con la cadencia de un adiós anunciado y, aun así, sentido.
En medio de las semblanzas reapareció un material poco circulado. Durante una estadía en Sunchales, junto a su hijo, el cantante visitó Colonia Raquel. Allí lo recibió un equipo local, Tele Región Producciones, para una conversación que ahora se ofrece como entrevista inédita.
No es un hallazgo de archivo estatal ni un scoop de cadena. Es un registro de pueblo, hecho con los medios de una productora regional, que gana otro peso cuando el entrevistado ya no puede ampliarlo.
El valor del material no está en una frase célebre, sino en el tono de una visita que nadie pensó como despedida.
Quienes conservaron la cinta hablan de un encuentro breve, sin escenario de gala. Había mate, había tiempo y había la curiosidad de un pueblo chico ante alguien cuya voz ya era patrimonio de otros escenarios.
Esta nota no reproduce palabras del cantante ni las recubre de comillas ajenas. El homenaje, si cabe, está en el marco: un artista de trayectoria nacional aceptó detenerse en una localidad que no figura en los grandes itinerarios.
El mensaje para el recuerdo que se menciona en las crónicas de esos días no se cita acá. Queda, en cambio, el dato de la visita y el oficio de quienes, sin saberlo, guardaron un documento que hoy se vuelve despedida.
En las horas que siguen al parte, las emisoras repiten canciones y anécdotas. El material de Colonia Raquel entra a esa ronda como una pieza menor y cercana: no disputa el gran relato de la obra; apenas muestra a Guarany de paso, en una tarde de pueblo.
Nota de demostración. El texto no informa un hecho real.

















